La tapa del ventilador del motor, también llamada carcasa o cubierta, protege el ventilador y ayuda a dirigir el flujo de aire para una mejor refrigeración del motor. Sirve para evitar daños al ventilador por objetos externos y para mejorar la eficiencia del sistema de enfriamiento al canalizar el aire hacia el radiador y las aletas de enfriamiento del motor.